domingo, 23 de octubre de 2016

El cine. 5ª reflexión.

En mi opinión el cine siempre ha sido un medio de transmitir una ideología, unos valores, unas críticas...en definitiva, una forma de alfabetizar.

No cabe ninguna duda de que la transformación que ha sufrido el cine a lo largo de los años es descomunal. Empezando por el zoótropo, la cámara oscura, el nacimiento de las fotos, los hermanos Lumier, las primeras proyecciones...hasta el cine mudo, el sonoro y el actual, que juega con los planos, ángulos etc creando verdaderas obras de arte. 

El cine es considerado el séptimo arte y es que en cierto modo, así es. A lo largo de los años se han ido produciendo unas películas espectaculares. Otras, sin embargo, son objeto de crítica, por ejemplo las películas Disney, donde reina el sexismo.

Así como afirmo que hay filmes de talla subliminal, también creo que a veces es peligroso, pues de manera sutil, pero perceptible incluye contenidos sobre prejuicios negativos. Esto es especialmente peligroso para las personas de menor edad porque desde pequeños están recibiendo constantemente unos roles determinados. Pero también nos pasa a las personas ya más maduras, quienes muchas veces utilizamos el cine como medio de distracción y nuestras mentes quedan expuestas, pudiendo ser más influenciables que si fuésemos críticos.

Leyendo el artículo del cine sobre la animación vista en casa, los dibujos y la TV, me he dado cuenta del alto grado de sexismo que contienen estas películas. La mayoría presenta a las mujeres de la misma forma o similar, centradas en las tareas de la casa y dependientes de un hombre guapo y fuerte que las protejas, el famoso príncipe azul.

Aunque cierto es, que a mi parecer, en la actualidad se está intentando dejar ver un atisbo de igualdad entre géneros. Un ejemplo es la película "Frozen", donde al principio un personaje femenino está convencido de que no puede vivir sin un hombre y al final se da cuenta de que éso son sólo tonterías.
Cada vez son más las mujeres que viven solas, criando un hijo, trabajadoras e independientes que no necesitan la ayuda de nadie, y cada vez son más, los hombres que hacen la comida en casa, ponen lavadoras y friegan platos. En definitiva, todos somos personas por igual y deberíamos tener cuidado con ciertos contenidos que aparecen en el cine. Deberíamos estar alfabetizados y tener una opinión crítica ante este tema.